Lo grite algún día, ¡No más! Y rechace toda propuesta de reconsideración.
Primero pensé que era yo, luego los demás, por último pensé en ambos
Intenté cambiar yo, luego alejarme de los demás, por último… no funcionó nada.
Grité un día ¡No más! Pero quede sin voz cuando llegaste. Y ese día me quedé sin voz para volverlo a gritar. Hoy grito otras tantas que me hacen feliz.
Tres de la tarde decidí bajarme de la nube, dos días después a eso de las siete de la noche me volvieron a montar.
Al día siguiente la mujer de 21 años tomaba forma de una niñita de 10, ganas de verlo… besos recibidos.
Fue ahí donde perdí mi voz por vos, hoy no grito, sólo beso.
Juanita Rayuela
Hace 8 años.
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