Hablo desde la experiencia amarga de compartir y estar rodeada de artistas, bohemios y radicales, hablo no para todos sólo para esos pocos que ya deben saber quienes son, a ellos y especialmente al pintor.

Museos, galerías, exposiciones, se convirtieron en mis espacios, tenia diálogo con los pinceles, el olor a pintura me desconectaba. Comencé sobre los bastidores, me cubrían los lienzos limpios y vírgenes, me dolía cuando me estiraba la piel y la grababa a mis huesos, (cuando grapan el lienzo al bastidor).
La tortura no paraba ahí se sentaba frente a mi, me desnudaba con la mirada, con la mano izquierda inerte tirada hacía la espalda, con la derecha comenzaba a tocarme, con su pincel a delinearme, curva por curva, comenzó a dibujarme. Con el seño fruncido comenzaba a concentrarse a mirar cada poro de mi piel o más bien del lienzo.
Comenzó, untó el pincel de pintura pálida para mi piel, una más oscura para mi cabello, siempre tenia que oler bien, aunque eso causara nauseas en mí, trazó pelo por pelo. Se detuvo en mis ojos, me leía el alma, (no me gustó), no alcancé a leer la de él. Le causaban dificultad, alegaba que eran diferentes, nunca los dibujó bien. Definió mi nariz, hoy perdí su olor, no lo recuerdo. Hizo sombra en mis mejillas, ahora no se sonrojan por nadie.
Llegó a mi boca, no es difícil: labios grandes y bien delineados, el superior en forma de corazón, deliraba pintándolos, deliraba por ellos, jamás los superará. Los pintó de rojo, aunque son de un tono más oscuros, ahora pálidos.
No recuerdo que haya pintado mi cuerpo, mucho menos tocado.

Me aburría sentada en frente de él, pidiendo un poco de protagonismo en su vida, no en sus cuadros. Me esfumaba con el humo de los cigarrillos de sus amigos bohemios (o al menos se creían).
Al parecer terminó conmigo, me exhibía, los demás me miraban y murmuraban cosas, colgada en una pared blanca con una luz que me enceguecía al lado de las demás “obras”, que son inútiles a mi lado. ¿Egocéntrica? él me creó para eso.
Allan Poe, se lo advirtió, cuando me dejes de ver como un retrato oval, regresaré por ahora no, me tomaré el tiempo necesario. Ah y no te preocupes no estoy sufriendo a diario como tu, además no lucho por no encontrarnos.
Artistas, pintores, baaaaa egoístas, quédese con sus lienzos que ahora no son vírgenes, siga exhibiendo sus obras hasta que se quede sin noches de inspiración, siga vistiendo las paredes de una galería o de la cocina de mi madre. Continué perdiendo su tiempo en algo tan abstracto que nadie entiende (egoísta).
Yo hoy me cansé de que me rasgue la piel con sus indelicados trazos y sus viejos pinceles, ahorre sus colores, duérmase en sus bastidores o por qué no pinta su egocentrismo, ¿le quedará fácil? creo que es más complejo de lo que piensa, de hecho yo no pude con el, se lo dejo para que le haga compañía, mire si lo acompaña a un café, se entenderán bien, sólo hablaran de usted.
Yo hoy me cansé de que me rasgue la piel con sus indelicados trazos y sus viejos pinceles, ahorre sus colores, duérmase en sus bastidores o por qué no pinta su egocentrismo, ¿le quedará fácil? creo que es más complejo de lo que piensa, de hecho yo no pude con el, se lo dejo para que le haga compañía, mire si lo acompaña a un café, se entenderán bien, sólo hablaran de usted.
*Imágenes: Yosman Botero
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